LAS ALPARGATAS

Este calzado fue traído por los vascos, españoles o franceses, al Plata, hacia la tercera década del siglo pasado; siendo adoptado por los trabajadores rurales.
Esta especie de zapatilla es la sucesora de la bota de potro, utilizada para el trabajo rural.
Es fabricada de una fuerte lona, con suela de cuerda de yute o cáñamo, muy liviana y de buen agarre al piso.
A diferencia de otras vestimentas, la humilde alpargata, se convirtió en una pilcha infaltable para ambos sexos, pero sobre todo, la compañera inseparable de la bombacha.