EL FIADOR

El fiador o cogotera era un collar que servía para sujetar al animal por medio del cabresto o maneador.
Estaba formado por una tira de cuero crudo o trenzado, con ojal y botón de tientos y una testera. Debajo del cogote tenía una argolla fuerte de hierro para prender el maneador.
En los aperos de lujo, el fiador constituyó una de las prendas de mayor gusto. La argolla de abajo era un gran adorno de plata y a veces se le colgaba un pequeño cencerrito. Esta prenda fue reemplazada por el bozal.
Entre los lazos que se usan y se usaban, está el lazo trenzado en cuero. Este lazo es hecho con una tira de cuero de buey, sobado a mano, pero sin curtir. Hay otros de cuatro tiras separadas que se trenzan y forman una pieza compacta.
Los lazos torzales son los hechos con tiras de cuero crudo que se lonjean y tuercen. Generalmente son usados por los cuatreros.
Los lazos de pértigo son sogas que se usan para atar el pértigo con el yugo. Generalmente mide tres metros de largo. Se suele asegurar con una coyunda.
Uno de los extremos del lazo es conocido por lazada y el otro por pegual. El lazo puede tener diez metros de largo y ser del grosor del dedo meñique. Por medio de este arreo, el gaucho sujeta a quince pasos un toro o un caballo a todo correr.