EL CIELITO

Descendiente directa de la Contradanza inglesa, se bailó, en la Campaña bonaerense desde la segunda mitad del siglo XVIII. A partir de 1810 y con motivo del movimiento emancipador tuvo especial difusión en la campaña y los salones de casi todo el país hasta 1860. El sentir patriótico del momento también le adjudicó el nombre de Cielito de la Independencia. Dio origen a la Media Caña y el Pericón compartiendo simultánea vigencia durante muchos años. Los documentos confirman su práctica hasta 1875 en Buenos Aires y 1890 en el litoral.

Ventura Lynch en su obra La provincia de Buenos Aires hasta la definición de la cuestión Capital de la República publicada en 1883 expresa lo siguiente: «El cielo es un baile de cuatro. Se colocan pareja frente a pareja, como en la cuadrilla. Mientras canta el guitarrero, todos valsan. Al terminar la segunda copla hacen la reja. La reja consiste en dar vuelta por el lugar que ocupan los demás sin abandonar la mano de su compañera. Luego siguen valsando, pero en forma de cadena, y así, progresivamente.»

Primera versión coreográfica completa: Pieza N° 21 de Andrés Beltrame publicada en 1933.

El título de la partitura central es Cielito – Baile Criollo y en el comienzo del texto explicativo Beltrame expresa: «… las músicas que presento las he escuchado hace unos 50 años.» Las coplas llevan el título Cielito de la Patria y al final dice: «Del Cancionero popular, 1816.»

Junto a la mecanización de las figuras, Beltrame presenta gráficos con los recorridos y fotografías.

«Este baile es uno de los más antiguos, su existencia data de la época de nuestra independencia, las músicas que presento las he escuchado hace unos 50 años. No estando bien definida su manera de bailarse, se presenta a un sin número de arreglos según el gusto y la inteligencia de las personas que lo dirigen o la bailan así que no es extraño encontrar varias formas en el bailarse. En la descripción y figuras he escogido las más antiguas y hermosas para que la coreografía resulte mejor.

Hay que tener presente que de este baile han salido ‘La Media-Caña’ primero y ‘El Pericón’ después, arreglados según las circunstancias. Como digo más arriba referente a la música, a la letra y la forma de bailarse, cada autor trata de hacer su trabajo según su manera de pensar.

Este baile es todo cantado, también se puede ejecutar alternando es decir, cantando una estrofa o dos y una o dos con música sola y así sucesivamente.

Vemos que los bailes no perdieron su característica y formato en sus letras, pues éste tiene un verso, mejor dicho una estrofa libre y, otra que dice ‘Cielito’, etc. Como puede observarse en otros bailes ejemplo: El Gato, la Chacarera, El Prado, El Remedio, etc. denotando que el nombre del baile siempre iba relacionado con éste.

Cada país, es exclusivo respecto de la manera de confeccionar su música, siempre en relación con su modo de ser, como también sus cantos, sencillos, espontáneos, propios de la tierra.

Cada poeta tiene su característica personal que ha sabido por igual conmover el alma del pueblo con sus descripciones camperas y la vida de sus gauchos.

Sostienen la tradición y avivan los más puros sentimientos nacionales. Gracias a ellos, los argentinos sentirán siempre en su interior ese ‘algo’ dulce y vago, que produce el eco de una guitarra cuando se la oye tocar a la distancia en el silencio y en la soledad de una noche provinciana…

Los bailarines tendrán que tener cuidado que las figuras se vayan realizando en la medida de la música y la letra, es decir: que al terminar la figura coincida con la música y la terminación de cada estrofa.

Este baile se presta para ejecutarlo con trajes de épocas distintas, como también de civil. Puede bailarse también con más de cuatro parejas procurando siempre que sea cantidad par.

Cuando ya el hombre tiene elegida la compañera; se dirigirá a ella antes de los primeros compases. Se presentará a la compañera con una reverencia, colocándose poco más o menos a un metro de distancia. Se inclinará con gracia y elegancia llevando la mano derecha a la altura del pecho como acto de saludo o si no tendrá, los brazos caídos con naturalidad. Con expresión del rostro risueño y amable, pedirá el honor de la pieza que desee bailar. Como la dama acepta, le ofrecerá el brazo llevando la mano derecha hacia adelante, la conducirá hasta el lugar en que se efectúa la danza.

Los bailarines deben llevar el cuerpo flexible, los brazos caídos con naturalidad; actitudes que hacen más fáciles los movimientos, más cómodos y más bellos. En el baile, es menester no exagerar en la rapidez y lentitud de los movimientos.

Hay siempre que cuidar la naturalidad y la sencillez de las figuras y sus coordinaciones, en relación a las otras parejas y a la simetría con que todo está dispuesto. Este baile tiene su carácter peculiar, es importante ejecutarlo con su movimiento exacto.

Cielito de la Patria

1

El Cielito de la Patria

Hemos de cantar paisanos

Porque cantando el Cielito

Se inflama nuestro entusiasmo

Porque cantando el Cielito

Se inflama nuestro entusiasmo.

2

Cielito, cielo y más cielo

Cielito del corazón

Que el cielo siempre proteja

A esta hermosa Nación

Que el cielo siempre proteja

A esta hermosa Nación.

3

Si de todo lo creado

Es el cielo lo mejor

El cielo ha de ser el baile

De nuestra hermosa Nación

El cielo ha de ser el baile

De nuestra hermosa Nación.

4

Cielito digo que sí,

Cielito de la victoria

La Patria y sus dignos hijos

Vivan siempre en mi memoria.

5

Allá va cielo y más cielo

Cielo de la madrugada

Cielo de nuestra bandera

Siempre gloriosa y amada

Cielo de nuestra bandera

Siempre gloriosa y amada.

6

El Cielito de la Patria

Es el cielo más divino

Cielo del azul y blanco

Cielo de los argentinos

Cielo del azul y blanco

Cielo de los argentinos.

Texto extraído de libro Danzas Tradicionales Argentinas, de Héctor Aricó.

El cielito, litografía de Carlos E. Pellegrini.